Medellín, 04 de abril de 2011
Doctores
ALBERTO URIBE CORREA
Universidad de Antioquia
Rector
MARTINIANO JAIME CONTRERAS
Universidad de Antioquia
Vicerrector General
Asunto: CARTA ABIERTA A LAS AUTORIDADES UNIVERSITARIAS
Respetados Rector y Vicerrector:
Me permito expresarles mi desconcierto y tristeza al ver la vertiginosa forma en que se va a pique nuestra Universidad en los últimos meses de su administración. Desde mi reincorporación a las funciones que me corresponden como docente vinculado al Instituto de Filosofía mediante el programa “200 años”, el día a día de la comunidad universitaria transcurre bajo los asedios y agresiones de un sitio policial permanente ante el cual las instancias que ustedes presiden se han tornado permisivas, y que ha ido cobrando preocupantes proporciones al poner bajo el señalamiento de fuerzas de toda laya el recinto del saber que debe ser la Universidad.
Al trato infantilizante y grotesco al que la comunidad universitaria se ve sometida al tener que soportar las cargas de la represión directa, se suma el hecho no menos lamentable de que la Universidad de Antioquia haya cerrado sus puertas al conjunto de la sociedad. Repentinamente nos vemos sumidos en un proceso de guetarización gracias al cual la Universidad ha tomado a ojos vista el aspecto infame de un establecimiento carcelario, con la consecuencia de haber formado alrededor suyo la opinión general según la cual la Universidad pública es una guarida de delincuentes.
En condiciones semejantes, resulta imposible para estudiantes y profesores pretender llevar con orgullo el nombre de la Universidad. Ante el consabido desprestigio que mancilla hoy el nombre del Alma Mater, la única respuesta debe ser la transformación de las condiciones infamantes que ensombrecen nuestra realidad.
En esa medida, les dirijo mi llamado a esa idea tantas veces pregonada en los discursos de su administración: la de una defensa de la Universidad; que el clamor de esta palabra se traduzca en hechos reales, para que no sea un mero artilugio sofístico, una palabra hueca esgrimida como estrategia mediática destinada a eludir los problemas.
Con este espíritu, elevo ante ustedes en cuanto autoridades universitarias y en su calidad de instancias de poder de la Universidad, dos peticiones concretas:
1. Retirar los escuadrones de fuerza pública del espacio de la Universidad; y no sólo de sus alrededores, sino también del interior de la Universidad, pues tales fuerzas han ocupado y vulnerado dicho espacio en hechos reiterados que han puesto a la comunidad universitaria en situación de alto riesgo y plena indefensión.
2. Abrir las puertas de la Universidad de Antioquia a la población de la ciudad, del departamento y del país, pues si la Universidad es pública lo es por pertenecerle enteramente a la sociedad, a la cual se debe, y gracias a la cual ha mantenido su existencia.
Sea esta la manera de empezar a restablecer la dignidad que ha acompañado siempre el nombre de la Universidad de Antioquia. Lo contrario de esto sólo sería insensatez e irremisible precipitud en el abismo. Su condición de directivos universitarios los hace responsables de los duros embates que actualmente han desdibujado la idea de nuestra Universidad; en ustedes están también las decisiones que puedan transformar la desoladora imagen del presente.
Respetuosamente,
Carlos Enrique Restrepo
Profesor Instituto de Filosofía
Universidad de Antioquia